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• Seguimos con un nuevo paso sobre este bonito tema en el que pintamos una vieja puerta de pueblo, en la que aparecen -aparte de la vieja madera- una serie de objetos metálicos oxidados debido a la antigüedad de dicha puerta.
• Ya hemos indicado que el trabajo lo vamos a abordar en base a varias capas, partiendo de colores bastante oscuros y desde ellos ir sacando poco a poco la luz. Creo que es la forma correcta de trabajar, consiguiendo así que todo tenga mayor credibilidad. El tratar de conseguir desde el primer momento los colores definitivos no es buena práctica, pues ofrecerá una puerta "plana", sin apariencia de puerta realmente...
• Sigue los pasos indicados y ya sabes: debes practicar las veces necesarias para conseguirlo, no es difícil.
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• CAPA 2 - VAMOS ACERCÁNDONOS AL COLOR DEFINITIVO
Tras haber secado perfectamente la capa anterior, voy a proceder hoy a aplicar una nueva en la que como verás, ya me voy acercando a los colores definitivos. Esto ya sabes que hay que ir haciéndolo poco a poco, sin prisas.
- El resultado de este trabajo te lo muestro aquí, y seguidamente paso a explicar lo que hice para llegar aquí:
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EL PROCESO DE ESTA ETAPA:
• He usado: BLANCO - AZUL COBALTO - AZUL ULTRAMAR - TIERRA ROSA TRANSPARENTE - ROJO ÓXIDO - SIENA TOSTADA - GRIS DE PAYNE.
Un único pincel cuadrado del nº 12 (corriente, de cerda).
• La tarea » consistirá en "levantar el color".
-Pero ojo, que esto no significa que haya que sacar ya los colores definitivos ¿eh?, hay que levantarlo solo un poco en relación a la capa que ya tenemos debajo.
-Este proceso de ir capa a capa levantando el color será el que realmente dé ese aspecto de viejo tanto a la madera de la puerta como a los objetos metálicos.
-Es así porque al aplicar el color en finas capas, siempre al secar aparecerá aunque no lo creas el color de la capa anterior, eso es preisamente lo bonito porque se verán como vetas que van surgiendo del fondo, y que es realmente si te fijas, el efecto que deberemos conseguir.
-Si en este paso quisieras ya levantar el color al máximo y con mucha carga de pintura, el proceso no será igual y perderás el fondo, con lo cual perderás ese "sabor añejo" de tu puerta.
-Se deduce por tanto, que en esta fase hay que rebajar un poco el color, mediante algo de médium (digamos que un 40 - 60% de trementina y linaza respectivamente). Pero como siempre digo: "lo justo para que la pintura corra bien, nunca para que llegue a chorrear..." |
• Mezclas de color:
-Parto del gris oscuro de la primera capa que aplicamos y está seca. A partir de ese gris, solo habrá que añadir un poquito (sin pasarse) de blanco para que el gris levante un poco. Y desde esta nezcla, separamos por ejemplo tres montones, añadiendo a uno un pelín de azul (a veces cobalto, a veces otro poquísimo de ultramar, para conseguir distintos tonos agrisado-azulados); a otro una pizca de tierra rosa y al tercero poquísimo de siena.
-Verás que se trata por un lado de levantar el gris un poco, y por otro de conseguir distintos tonos de gris. Bueno pues una vez tienes las tres tonalidades a usar, vás aplicando pinceladas en vertical (con cuidado de no repetir mucho un mismo tono en una zona), variando y evitando que queden perfectamente rectas --un simple movimiento de muñeza y ya quedará como una veta...¿comprendido?. Pues vete aplicando estas variaciones a lo largo de toda la madera de la puerta.
-Una vez acabado este proceso, tienes que dar toques sueltos donde lo pida, a veces con el color algo más aclarado, y otras al revés, oscureciéndolo bastante y simulando las grietas de la puerta. Así poco a poco (las prisas son malas en pintura, hay que trabajar disfrutando y con toda la tranquilidad del mundo) debes rellenar de color toda la puerta.
• Las partes metálicas:
-Paso luego a la chapa de la cerradura, al cerrojo y herrajes y al candado. Pues más de lo mismo. Te preparas una mezcla con rojo óxido y algo de ultramar (o cobalto) y dás unos toques a veces de blanco (poquíiiisimo), y otros de tierra rosa (poquíiiisimo) para que dentro del color óxido, haya variaciones sin salirse de la gama.
-Y nada, nuevamente paciencia y a dar ya los primeros toques de luz y de sombra, pero siempre teniendo en cuenta que no es definitivo, se trata de variar y variar.
-Verás que aún está todo como sin terminar, pero no te preocupes porque en la siguiente capa ya usaremos un pincel más fino y comnenzaremos a delimitar cada cosa perfectamente, a colocar las sombras adecuadas para que los objetos metálicos cojan volumen y dén una impresión correcta al conjunto...de momento ya digo, no te preocupen estas nimiedades y tan solo hay que conseguir acercarse al color poco a poco.
Creo que no se me olvida nada de interés para esta etapa, en la que repito que no hay que entrar aún en detalles, simplemente ir consiguiendo el color sin mucha carga de pintura, reforzar el metal variando dentro del color del óxido que ya sabemos conseguir, y disfrutar con lo que hacemos. Es suficiente por hoy. |
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