• Magnesio
Necesario en cualquier planta ya que es uno de los componentes de la clorofila.
Lo necesita cualquier suelo pero en especial los suelos ácidos, arenosos y húmedos así como los que tengan un alto contenido de Potasio.
Las plantas que carecen de él presentarán manchas amarillentas o marrones en sus bordes o en los nervios de las hojas.
• Hierro
Necesario en todas las plantas, especialmente las que no toleran suelos alcalinos.
Es necesario en todos los suelos, especialmente los de un PH alto (alcalinos) a causa de la caliza y la cal.
Las plantas sin Hierro presentarán amarilleo en sus vervaduras foliares, sobre todo las más jóvenes.
• Fertilizantes básicos:
Hay fertilizantes que contienen ciertos nutrientes, y otros que proporcionan una buena selección de nutrientes a medida para determinadas plantas, por ejemplo:
• Compost:
Está formado por una mezcla de residuos del jardín (hierba, hojas, etc.) y de la cocina (peladuras, cáscara de huevo, etc..) descompuestos y aporta una buena fuente de Nitrógeno,
• Estiércol: buena fuente de Nitrógeno y oligoelementos,
• Harina de huesos: será una buena fuente de Fósforo,
• Sulfato amónico: tiene una gran concentración de nitrógeno,
• Sulfato potásico: fácil de obtener y excelente fuente de Potasio,
• Ceniza de la madera: es buena fuente de Potasio.
-Los fertilizantes los encontraremos en muy variadas formas, debiendo elegirlos en función de las necesidades de las plantas así como de la frecuencia en que vayamos a aplicarlo; así encontraremos:
Fertilizantes granulados que suelen contener dosis equilibradas de los nutrientes y que vienen perfectamente indicadas en el saco o bolsa (son los llamados abonos químicos),
Fertilizantes de liberación lenta en los que los nutrientes van siendo liberados en función de los cambios térmicos (sobre todo con la humedad, el riego por ejemplo), y son muy indicados en todo tipo de césped,
Fertilizantes líquidos y solubles que se disuelven en las dosis indicadas en agua y suelen aplicarse en las raíces (a veces en las hojas),
Pastillas, varillas para introducir en la tierra donde irán liberando los nutrientes.
Todos estos fertilizantes hay que usarlos algo alejados de la zona de las raíces de las plantas para evitar quemaduras, así como de los tallos y hojas por la misma razón.
Puede disponer de buenos fertilizantes naturales, por ejemplo machacando cáscaras de huevo e introduciéndolas en el agujero de plantación será una buena fuente de calcio, además de facilitar el drenaje; se podrá usar para cualquier tipo de planta, excepto aquellas de suelo ácido.
Otro buen fertilizante será la ceniza que resulta de quemar madera en la chimenea, ya que es rica especialmente en sulfato de potasa (muy indicada para los rosales).
El compost es bien conocido y se lo puede fabricar uno con residuos que se descomponen, y aporta gran cantidad de nutrientes naturales además de contribuir a mejorar y acondicionar la tierra.
Otro fertilizante natural, se puede hacer con ortigas: se meten en agua a razón de 10 litros de agua por 1 kilo de ortigas, tapándolas bien y se dejan en un recipiente bien tapadas (una hoja de plástico o una tapa ajustada) durante varias semanas removiendo bien con un palo cada dos o tres días y volviendo a tapar.Pasadas unas semanas y cuando la mezcla esté descompuesta se cuela y el líquido resultante se usará diluído en agua a razón de una parte por diez de agua.
Hasta aquí llega este tema, así que saludos y hasta el próximo.