Una vez que hayamos conseguido ese color, debemos ir aclarándolo (con un poco de blanco, y algunos toques de ocre amarillo pero muy controlados los toques) y le añadimos algo de cera virgen preparada, muy poco (te recuerdo que si no sabes como prepararla, lo explico aquí ).
Una vez tengamos la pintura con el tono correcto y le hayamo añadido la pizca de espesante, hay que dar pinceladas en vertical y largas y además lo mejor es usar un pincel de los viejos que tengamos con las cerdas ya muy gastadas.-Como ves, la corteza del árbol ya vá adquiriendo carácter y volumen.
También puedes observar que al mismo tiempo aprovecho para introducir algunos toques de verdes a la izquierda del árbol, simulando hojitas de la maleza que por esa zona hay. Tienes que prepararte diversos verdes (no uses nunca un mismo verde para todo, porque quedará muy monótono), a base de usar combinaciones con azules y verdes más distintos amarillos (recuerda que con cada azul que utilices -COBALTO, ULTRAMAR, PRUSIA- mezclado con los muchos amarillos a tu disposición -LIMÓN, COBALTO, OCRE, SIENA NATURAL...- obtendrás verdes muy distintos, juega con ellos. Si además usas toques de SIENA TOSTADA o de algún otro rojo, la variedad es aún mayor).-Lo mismo ocurre con las mezclas de los diversos verdes -ESMERALDA, VEJIGA, PERMANENTE, TIERRA VERDE, etc.- mezclados con los distintos amarillos.-El resultado será INFINIDAD de verdes distintos, así que ¿por qué utilizar siempre uno o dos verdes en la obra que la harán muy aburrida?, usa los recursos a tu disposición y varía siempre.
Bien, y pasamos a la fase donde la obra ya vá adquiriendo carácter, como ves a continuación:
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Aquí puedes ver ya que el cambio es espectacular y lo que eran unas simples indicaciones pero sin definir aún nada, en el momento en que doy forma casi definitiva al tronco del árbol de la izquierda, "hago nacer" ese precioso joven abeto de la derecha, y siembro de hojarasca el camino, como por arte de magia consigue que la obra dé un cambio brusco y ya nos indique de forma bastante clara cual vá a ser el resultado final.
Explico como he ido trabajando:
-El tronco de la izquierda lo he seguido reforzando como ya expliqué, a base de preparar el color adecuado de base y desde este ir aclarando u oscureciendo, añadiendo siempre una pizca mínima de espesante con cera virgen; además las pinceladas largas y siempre en vertical (de arriba hacia abajo).
-El joven abeto de la derecha, lo he conseguido a base de mezclar azul cobalto+verde esmeralda+muy poco rojo y en zonas lo aclaré con muy poco blanco mientras en otras lo oscurecí con carmín de garanza.
Es importantísimo tener en cuenta la forma de dar las pinceladas para conseguir esa forma tan característica de las hojas; hay que usar un pincel plano más bien pequeño, y sin cargarlo mucho de pintura ir dando toques hacia abajo, toques muy cortos en los que comienzas por arriba (donde se supone nacen las hojas en la rama) y aplicas hacia abajo pero levantando el pincel cuando vás llegando al final, así una y otra vez para cada grupo de hojas...de manera que dé esa sensación de haber pintado cada hojita una por una.
Al principio te puede parecer un poco complicado pero si te fijas en la imagen como lo he resuelto yo, y haces unas prácticas en un trozo de lienzo aparte le llegarás a coger la técnica, sin duda.
Viene la zona de cada una de las ramas de ese abeto, que están hechas de una forma muy sencilla: preparas un color oscuro y manchando con él el filo de la espátula la aproximas donde vaya cada una de esas ramas y tocas con dicho filo en ella; de esta manera te dejará una línea limpia que simulará dicha rama.-No intentes pintar con un pincel fino cada rama, porque aparte de difícil, no conseguirás que queden tan reales.
Decirte que esa zona de la derecha, aún no está finalizada del todo, pues aún tengo que introducir más arboleda, pero eso será cuando haya secado el trabajo de hoy.
En cuanto al camino, como ves también ha sufrido un gran cambio con la introducción de la gran cantidad de hojarasca diseminada por él, que se ha ido acumulando por el paso del tiempo, lo que hace que exista un colorido espectacular en el suelo.-Hay hojas recién caidas, otras que llevan más tiempo y otras en fin, que ya están totalmente secas; es por eso que nunca las podrás representar con un solo color, sino que deberás echar mano de las distintas tonalidades amarillentas tan características de este tipo de hojas caídas.
Preparo la base para las hojas con mucho blanco y amarillo de cadmio claro, y a partir de ella voy preparando diversos montoncitos de pintura con esa base y les añado diversos tonos amarillentos y tierras (a base de toques de OCRE, SIENA NATURAL, SIENA TOSTADA, y en algunos casos toques pequeñísimos de CARMÍN DE GARANZA, incluso VIOLETA).
Lógicamente, a la hora de aplicar las hojas en el suelo deberemos también tener en cuenta la zona donde las aplicas, pues en la zona derecha se supone que entra menos luz que en la izquierda (debido a la arboleda por esa zona), y por tanto hay que preparar los tonos que armonicen mejor en cada una de ellas.
La forma de representar esas hojas, supondrás que tiene que ser a base de toques (de uno en uno) pequeñísimos para la lejanía y agrandándose a medida que nos acercamos al primer plano.-La mejor manera de representar esas hojas es con una espátula triangular y haciendo uso de la punta que habremos cargado con un poco de la pintura preparada; iremos depositando cada toque, y variando como ves en la imagen.
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